La abogacía de Cantabria salió este miércoles a la puerta de los juzgados para defender uno de los pilares menos visibles del sistema: la Justicia Gratuita. Con dos concentraciones —en Santander y Medio Cudeyo— y bajo el lema «Es el turno de defender la Justicia», el colectivo reivindicó el derecho de la ciudadanía a la defensa y el trabajo de quienes lo hacen posible cada día.
Los actos arrancaron a las 9:30 en la sede del Tribunal de Instancia de Medio Cudeyo y continuaron a las 12:30 en la sede de Salesas, en Santander, con la lectura en ambos del Manifiesto en Defensa de la Justicia Gratuita y del Turno de Oficio. La encargada de darle voz fue la vicedecana Cristina Pelayo, que recordó que «la Justicia Gratuita no es una concesión, es un derecho de la ciudadanía» y que el Turno de Oficio «no es una labor gratuita ni voluntaria», sino un trabajo «profesional, especializado, permanente y comprometido».
El texto encadenó su argumento en una escala que va de la defensa al propio sistema constitucional: «sin defensa no hay igualdad, sin igualdad no hay tutela judicial efectiva, y sin tutela judicial efectiva no hay verdadero Estado de derecho». De ahí la exigencia a los poderes públicos de un compromiso «real, inmediato y sostenido» con el servicio.
Autoridades y respaldo institucional
La convocatoria reunió a un nutrido grupo de autoridades. Entre ellas, la consejera de Presidencia y Justicia, Isabel Urrutia; el presidente y el fiscal superior del TSJ de Cantabria, José Arsuaga y Jesús Dacio; y la alcaldesa de Medio Cudeyo, María Higuera. En la concentración de Santander participaron además el director general de Justicia, Juan Sáez Bereciartu; el secretario del TSJC, Joaquín de la Serna; Javier García Ruiz, en representación del Ayuntamiento de Santander; y miembros de la Asociación de Jóvenes Abogados.
Los números que explican la protesta
Detrás de las pancartas hay una tendencia que preocupa. En 2025, Cantabria registró 10.506 asuntos de Turno de Oficio, atendidos por 490 profesionales. En paralelo, según el Observatorio de Justicia Gratuita, se presentaron 8.340 solicitudes del derecho, de las que 4.716 fueron reconocidas.
El reparto por servicios revela también el perfil del sistema: 377 profesionales adscritos a la Asistencia Letrada al Detenido, 157 a violencia de género y 76 a extranjería, ámbitos estos dos últimos con presencia femenina mayoritaria.
La comparación interanual es la que enciende las alarmas. Entre 2024 y 2025 los asuntos del Turno crecieron en cerca de 500, mientras la inversión total cayó de 2.809.890 a 2.770.799 euros y los profesionales adscritos bajaron de 502 a 490. Más carga, menos dinero y menos manos: la ecuación que el Manifiesto traduce en una advertencia directa: «sin recursos suficientes, sin inversión estable y sin una financiación adecuada, no puede existir un Sistema de Justicia Gratuita eficaz».
Retribuciones dignas y una nueva ley
El documento reclama que «todo trabajo efectivamente realizado por la abogacía de oficio debe ser reconocido y retribuido», con compensaciones «justas, dignas, suficientes» y acordes a la complejidad técnica, la responsabilidad y el tiempo empleado. Y avisa de que no mejorar las condiciones compromete la continuidad y la calidad del servicio: «cuando se debilita la defensa de oficio, se pone en riesgo el acceso a la Justicia y, con ello, el propio Estado de derecho».
Con ese diagnóstico, la jornada sirvió para exigir una nueva Ley de Justicia Gratuita, financiación suficiente, retribuciones actualizadas, reconocimiento institucional y medidas urgentes que frenen el deterioro. O, en las palabras con las que cierra el Manifiesto: «defender el Turno de Oficio es defender a la ciudadanía (…) porque sin defensa no hay Justicia».
